Cómo encontrar tu propósito y vivir de lo que te gusta
¿Te pasa que desde afuera todo parece estar bien, pero adentro sentís que algo falta?
Buen trabajo, buen sueldo, reconocimiento. Y aun así, una pregunta que vuelve una y otra vez: "¿qué estoy haciendo acá?".
Si te pasa, no estás sola ni estás solo. Y no es un capricho: es la señal de que te estás desconectando de tu propósito. La buena noticia es que encontrarlo es mucho más posible (y más cercano) de lo que creés.
En esta guía te cuento cómo, paso a paso. Y también te cuento cómo lo viví yo.
Primero, desmitificá la palabra propósito
Propósito es una palabra que se usa tanto y se le da un significado tan grande que termina dando miedo. Parece algo reservado para unos pocos iluminados que lo descubrieron a los 15 años.
No es así. El propósito está mucho más cerca de lo que pensás. Tiene dos ingredientes esenciales:
- Tu Magia personal: esa combinación única de talentos, experiencias y forma de hacer las cosas que solo vos tenés.
- El servicio: poner esa Magia a disposición de otros, sea tu familia, tu comunidad o tus clientes.
Cuando ponés tu Magia al servicio de los demás, estás cumpliendo tu propósito.
Así que la pregunta "¿cuál es mi propósito?" se transforma en otra, mucho más fácil de responder: ¿cuál es mi Magia?
Si querés ver la diferencia entre pasión y propósito, te lo explico en ¿Qué es más importante? ¿Pasión o propósito?
Paso 1: Descubrí tu Magia (aunque hoy no la veas)
El problema no es que no tengas Magia. Es que no la ves. Y hay dos razones.
Una parte la tenés en piloto automático
Te sale tan fácil que creés que a todos les sale igual. Pensás que cualquiera puede ordenar un caos, calmar a un equipo en crisis o explicar algo complejo en dos minutos. No es así. Es tuyo.
Otra parte la tenés enterrada
Años de "deber ser", de lo que se esperaba de vos, de elegir lo seguro. A muchos nos dijeron "ni se te ocurra estudiar eso, que te vas a morir de hambre". Con la mejor intención, claro. Y así, quienes querían ser bailarinas, astronautas o aviadores terminaron en otros caminos. A veces buenos, pero no propios.
Para empezar a desenterrar tu Magia, respondé por escrito estas preguntas:
- ¿Qué te piden siempre los demás, aunque no te paguen por eso?
- ¿Qué hacés que te hace perder la noción del tiempo?
- ¿Qué problemas resolvés con una facilidad que a otros les sorprende?
- ¿Qué te gustaba hacer de chica o de chico, antes de que alguien te dijera que no servía?
- ¿Qué situaciones difíciles atravesaste que hoy te permiten ayudar a otros?
Si querés un empujón extra, en Descubrí tus talentos. El mundo los necesita profundizo en esto. Y si te sirven los marcos de referencia, el ikigai es una gran herramienta para cruzar lo que amás, lo que sabés hacer, lo que el mundo necesita y lo que te pueden pagar.
Paso 2: Reclamá tu Magia como propia
Descubrirla no alcanza. Hay que adueñarse de ella. Dejar de decir "no es para tanto" o "cualquiera lo hace".
Este paso es el más incómodo, porque choca con años de minimizar lo que sabemos. Pero es imprescindible: nadie va a valorar lo que vos misma o vos mismo no valorás.
Paso 3: Convertí tu Magia en una oferta
Una vez que sabés qué tenés para dar, la pregunta cambia: ¿a quién le sirve? ¿Qué problema le resuelve? ¿Cómo se lo ofrezco?
Acá aparece el gran obstáculo: este camino es contraintuitivo. La sociedad nos enseña a pensar los ingresos de afuera hacia adentro ("¿qué se paga bien?") y no de adentro hacia afuera ("¿qué hago bien que alguien necesita?").
Cuando hacés el camino de adentro hacia afuera, la estrategia para monetizar se vuelve casi evidente. Si te preguntás qué tipo de negocio podrías armar con lo que ya sabés, en Ideas de negocio para mayores de 40 te dejo 50 formas de cobrar por tu experiencia.
Paso 4: Armá un plan (no salgas a construir sin planos)
Veo muchas personas que emprenden sin plan y sin estrategia. Es como construir una casa sin planos y sin cimientos: a nadie se le ocurriría hacerlo, y sin embargo pasa todo el tiempo con los negocios. Después sufren porque el negocio no avanza, cuando en realidad la casa se iba a venir abajo desde el principio.
Necesitás:
- Objetivos claros que dependan de vos.
- Un plan de acción con pasos concretos.
- Una estrategia que conecte tu Magia con las personas que la necesitan.
- Alguien que ya haya recorrido el camino, para hacerlo mejor y más rápido. Te cuento por qué en ¿Para qué te sirve tener un mentor en tu negocio?
Cualquier contexto es bueno para emprender si estás bien preparada o preparado. Yo lancé mi primera empresa en 2002, en plena crisis post corralito. La tuve 10 años, llegamos a ser 10 personas viviendo de ese negocio y crecimos año a año. La clave fue que mi socio y yo sabíamos lo que hacíamos: teníamos metas, plan y estrategia.
Mi historia: de la mega sala de reuniones al "¿qué estoy haciendo acá?"
Siempre me fue bien en mis trabajos. Me encantaba lo que hacía, era buena y me pagaban muy bien. ¿Qué podía estar mal? Mis amigos pensaban que estaba loca.
Desde afuera, todo era buenísimo. Yo era la mega ejecutiva en la mega sala de reuniones, hablando de proyectos millonarios, viajando en el avión privado de la empresa, tomando decisiones de cientos de miles de dólares con colegas brillantes. Y en medio de todo eso me preguntaba: "¿qué estoy haciendo acá?".
Faltaba propósito. Faltaba sentido.
Pasé años, décadas, buscando ese sentido afuera. Hasta que entendí que las respuestas estaban adentro. El día que entendí cuál es mi Magia y empecé a trabajar en lo que de verdad es para mí, mis brújulas internas se alinearon y ya no tuve dudas de por dónde ir. Desde ese momento, mi negocio fue cada vez mejor y mi impacto también creció.
Si te interesa cómo fue ese recorrido, lo cuento en Cómo me reinventé mientras enseñaba a otros a reinventarse.
¿Se puede vivir de lo que te gusta?
Sí. De hecho, es mucho más fácil vivir de lo que te gusta y te sale bien que de lo que no. Y sin embargo, la mayoría se resigna a lo segundo, muchas veces desde muy joven.
No importa si te das cuenta más temprano o más tarde. Tener más de 40 no es una desventaja: es la etapa en la que tenés más experiencia para ofrecer. Lo explico en Reinventarte después de los 40: por qué este es tu mejor momento.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si siento que no tengo ningún talento especial?
Casi siempre es una señal de que tu Magia está en piloto automático. Preguntale a 5 personas que te conozcan bien qué te piden siempre o en qué sos buena o bueno. Las respuestas suelen sorprender.
¿Tengo que dejar mi trabajo para vivir de mi propósito?
No necesariamente, y menos de un día para el otro. Podés empezar en paralelo y validar antes de dar el salto. Te cuento cómo en Cómo emprender sin dejar tu trabajo.
¿Cuánto tiempo lleva encontrar el propósito?
Depende de cada persona. Con un método y acompañamiento, el proceso se acorta muchísimo. Lo que lleva tiempo no es encontrarlo, sino animarse a reclamarlo.
Monetizar tu Magia no solo es posible: es una de las razones por las que estás en este mundo. Y no hay nada más gratificante que el día en que te das cuenta de que podés vivir haciendo lo que te gusta y es para vos.
Si querés empezar hoy, descargá gratis mi Cuaderno de Autocoaching. Y si querés que te acompañe en el camino completo, conocé Monetiza tu Magia.
Parte de este texto nació en una entrevista de Liliana Ibáñez para el blog de ConSentido.
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