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10 claves para tener un negocio exitoso

Iniciar un negocio es una de las cosas más apasionantes y frustrantes que existen. Es una montaña rusa emocional. Un día estás feliz y esperanzado, al siguiente, triste y angustiado.

Tuviste una idea genial. Creés que puede funcionar muy bien y te entusiasma hacerla realidad.

Lo conversás con un par de amigos, con tu pareja, con gente de confianza, y todos validan que es algo interesante.

Sin embargo, mirando los datos de la realidad, los resultados no son alentadores: la mayoría de los negocios fracasa, y fracasa por la mentalidad del emprendedor. No por el contexto económico. No porque el producto falla. Porque todo eso se podría ajustar si quien lleva el negocio adelante da los pasos correctos en el orden preciso.

El problema es que -casi- siempre, empezamos sólo con la idea que nos encanta.

Sin organizarnos, sin validar muchas cosas esenciales que necesitamos tener claras antes de comenzar, sin analizar los números y sin un plan.

Aquí te cuento cuáles son los pasos que tenés que dar para tener éxito.

Etapas fundamentales que sientan las bases de lo que será tu negocio antes de que empieces a monetizarlo. Y que a la larga, te ahorrarán tiempo, dinero y dolores de cabeza.

¿Estás preparado? Buenísimo.

Vamos.

1. Entendé tu mentalidad

Como te contaba más arriba, la mayoría de los negocios fallan por la mentalidad del emprendedor.

Por supuesto, las variables externas influyen y tienen peso, pero más del 80% fracasa porque quien estaba a cargo no tenía la mentalidad correcta.

Precisás entender cuáles son tus creencias limitantes, qué capacidad de reacción tenés, cuán flexible y resiliente sos y, sobre todo, necesitás aprender a manejar tus emociones, para que no te dominen cuando las cosas no marchen como esperabas.

Grandes negocios han florecido en contextos de crisis. Se han sostenido en medio de guerras, en pandemias, en recesiones económicas, en migraciones masivas.

¿Qué tienen esos negocios en común?

Un empresario con la mentalidad correcta para seguir adelante.

Trabajá en tu mentalidad antes de comenzar el negocio. Descubrí cómo sos para emprender, cómo sos como empresario, cómo serás como líder.

Tener el mindset adecuado al comenzar y saber cómo sostenerlo hará que todo el camino sea mucho más fácil.

2. Conocé el Propósito de tu negocio

Tener claro el propósito es esencial para cualquier negocio exitoso y, sin embargo, muchos empresarios no saben responder correctamente la pregunta: “¿para qué hacés lo que hacés?”.

Si tu respuesta fue “para hacer plata”, volvé a pensarlo. La única institución que tiene como propósito hacer plata es la Casa de la Moneda.

El propósito es el para qué, es la razón de ser, es el motivo de existencia de ese negocio que estás emprendiendo. Puede ser transformar algo, mejorar algo, facilitar algo.

Y siempre tiene un componente de servicio. Es hacerlo por los otros.

¿Qué es lo que hacés para los demás?

Tener un propósito te dará foco, te ayudará a tomar decisiones y te permitirá trabajar en tus propios términos.

Te ayudará a mantener el rumbo cuando las cosas se desacomoden o vengan tiempos de crisis. Porque el propósito es como un faro, es un norte que guía tu camino.

3. Diferenciate con una Propuesta de Valor

Tu propuesta de valor es lo que hace que tu negocio sea diferente. Es tu forma de ayudar a los demás con tu propósito. Tu punto de vista. Tu enfoque.

La esencia de tu propuesta de valor está condensada en esta frase:

"La mejor forma de lograr _____________ [lo que sea que quiera resolver tu cliente] es _____________ [tu producto o servicio]".

Quien contrata tus servicios o compra tus productos lo hace para resolver un problema, una brecha, algo que le falta o algo le duele. Eso lo inquieta, lo incomoda, le genera angustia o sufrimiento.

Tus clientes necesitan entender que lo que les ofrecés es lo que necesitan. Y que eso es lo que resuelve su necesidad.

Tener una propuesta de valor clara posiciona a tu producto o a tu servicio, y lo ubica en un lugar de confianza y preferencia frente al consumidor.

4. Definí tu nicho

Cuando sabés qué querés hacer para los demás y cómo lo hacés, llegó el momento de establecer para quién lo hacés. Tu nicho. Esa porción del mercado que atenderás con tu producto o tu servicio.

¿Quién tiene ese problema que vos resolvés? Ese es tu nicho.

Nicho = grupo de personas a quienes podés acompañar a resolver su problema con tu producto o tu servicio, alineado con tu propósito. 

Es crucial que entiendas que en el mundo de hoy, saturado de ofertas, no todo el mundo es tu mercado. Si enfocás en un nicho y mejorás de forma continua tu oferta para esas personas, tu negocio será cada vez más próspero.

5. Investigá el mercado

Este es un paso que muchos emprendedores omiten, y sin embargo, puede ser letal para tu negocio no encararlo.

¿El motivo principal? Les da miedo.

¿Qué pasa si esa idea tan genial que ocupa tanto espacio en tu cabeza y en tus ilusiones no se puede concretar?

Pasa que es mejor saberlo ahora que cuando ya hayas invertido mucho tiempo, expectativas y sueños. 

Necesitás validar tus ideas con el mercado. No solamente en teorías y suposiciones.

No funciona jamás armar hipótesis varias de quién te va a comprar, sin corroborar que realmente tienen intención de comprarte y están dispuestos a pagar por lo que ofrecés.

Así que en esta etapa se trata de salir al mundo conversar con personas reales, de carne y hueso, para entender si lo que tenés en mente es una verdadera necesidad y es algo por lo que estarían dispuestos a pagar.

Entrevistá a un grupo de personas que sean represetativas de tu nicho. Sin la intención de venderles nada. Sólo para escucharlos y entender qué necesitan y si eso que ofrecés, es algo que ellos comprarían.

Porque si no hay mercado, no hay negocio. Y es mejor saberlo cuanto antes.

6. Creá el mensaje

En el mundo de hoy, necesitás comunicar y hacer marketing para que te compren. La buena noticia es que no precisás hacer grandes inversiones para llegar a tu nicho.

Hace falta que conozcas bien a tu nicho, y que segmentes tus mensajes y tus campañas en esas personas.

Y si estás pensando que no vas a necesitar hacer esto porque "este producto se vende solo", te cuento que esa frase atrasa 30 años.

Precisás diferenciarte y tener un mensaje muy bien articulado para que te elijan. Porque el mercado es cada vez más competitivo y más segmentado, y hoy competís con negocios y empresas de todo el mundo, no sólo con las de tu comunidad.

Es clave que pienses en este mensaje desde la mirada de tu cliente ideal, desde lo que él o ella necesita. Es decir, ¿qué problema resolvés con tu producto o servicio? Eso es lo que necesitás contar.

Tu oferta y tu propuesta de valor, desde la mirada de tu cliente ideal.

7. Creá tus ofertas

Tus ofertas son tu manera de empaquetar tus productos y tus servicios para esos clientes que los necesitan.

No es lo mismo que el producto en sí, si bien un producto en sí podría ser una oferta.

Ejemplo: una oferta podría ser un combo entre el producto A y el producto B, que se venden juntos. Por supuesto podrías vender también el producto A y el producto B por separado, y esas serían otras dos ofertas.

Entonces: ¿cuáles son todas las ofertas que conforman tu cartera de productos o servicios?

Tener claras tus ofertas de antemano te permitirá proyectar los números de tu negocio.

¿Cuánto necesitás vender de cada oferta para alcanzar tus metas? ¿A qué valor necesitás venderlas para tener rentabilidad? Esto formará parte de un próximo paso.

8. Entendé tus números

Para tener un negocio y hacerlo crecer, necesitás tener metas económicas y saber dónde estás parado con respecto a esas metas.

La forma más práctica de hacer este seguimiento es creando un estado de resultados, más conocido por su nombre en inglés, P&L (Profit & Loss = Pérdidas y Ganancias).

Una forma fácil de diseñar el P&L es sobre una planilla de cálculo. Se incluyen allí los ingresos del negocio y los egresos, distinguiéndolos entre fijos (los que deben afrontarse independientemente del volumen de ventas) y los variables (los que se afrontan en función de las ventas que se generan).

Esta herramienta es fundamental para comprender qué volumen de productos o servicios necesitás vender para llegar al punto del equilibrio (o “salir hecho”, en su expresión más común), evaluar la contribución marginal de cada venta, entender si tu negocio va a dar ganancias y si no, hacer los ajustes necesarios.

Hay mucho material en la web acerca de cómo hacer un P&L.

Si necesitás ayuda, existen profesionales expertos que pueden guiarte para diseñar esta pieza fundamental de tu negocio y tu estrategia.

9. Creá tu sitio

Esto aplica también para productos o servicios que no vas a vender online.

Hoy tener un sitio es tener una identidad digital. Es donde tus clientes potenciales van a validar tu existencia, van a ir a chequear si “sos de verdad”, si tu producto o tu servicio existe, si tenés reputación.

Tu sitio es como un local a la calle que está abierto las 24 horas del día con un vendedor dispuesto a atender bien a todo el que entra.

Es fundamental que ese sitio esté bien construido. No sólo desde lo estético, sino también desde lo funcional.

Y que esté vivo. Que lo ajustes periódicamente. Que refleje las novedades, los cambios de estación, las ofertas.

Pero, sobre todo, es muy importante que ese sitio le hable a tu cliente ideal como le hablarías en la vida real. Poniendo por encima de todo la calidad de atención y lo que tu cliente necesita. Generando una experiencia virtual tan buena que lo haga quedarse, comprarte y compartirlo.

10. Mantenete conectado con tu cliente ideal

Necesitás tener al menos una manera de compartir novedades y contenido de valor gratuito con tu nicho

Y si te a animás a hacer videos... ¡mucho mejor! Hoy los videos funcionan mejor que el texto, porque la gente no tiene mucho tiempo para leer, y buscamos gratificación inmediata.

¿Dónde podés compartir estos videos? En todos lados. En tu sitio, en las redes sociales, en grupos de Whatssap.

¿En qué redes necesitás estar? Depende de tu negocio. Enfocate en la red social donde ya están tus clientes. Y una vez que esa ya la hayas dominado, empezá con la siguiente.

Posteá consistentemente, con frecuencia, y con mensajes pensados para tu nicho en base a sus inquietudes.

Y recordá que todo este esfuerzo, cuando está bien planificado y es sostenido, vale la pena.

Porque cuando te conocen, te quieren. Y cuando te quieren, te compran.


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La ilustración de este posteo es de Freepik Stories.

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